Si llevas una alimentación vegetal existen parámetros a los que hay que prestar una mayor importancia, por eso conviene saber qué es lo que hay que mirar y qué hay que solicitar cuando te encuentras frente a tu médico. En este texto te recomiendo qué es más relevante en analíticas para personas veganas. Antes de continuar, soy licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y Técnica en dietética.
Las analíticas son útiles para comprobar que la alimentación y la suplementación están funcionando correctamente, especialmente cuando existen síntomas, cambios importantes en la dieta, antecedentes de deficiencias o situaciones como el embarazo, la lactancia o determinadas enfermedades.
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Esto debes tener en cuenta en tus analíticas

Vitamina B12: la primera de la lista
Una analítica puede incluir la medición vitamina B12 sérica. Esta es la forma estándar en la que se mide esta vitamina, sin embargo medir la homocisteína o el ácido metilmalónico ofrecen una información más veraz al respecto. Medir la vitamina B12 sérica no se trata simplemente de mirar si la cifra está “dentro del rango”, sino de interpretar los resultados junto con la dieta que se lleva, la suplementación y los síntomas -que se presentan y que se puedan asociar con su déficit.
Hierro: más allá del hierro sérico
Las personas veganas obtenemos el hierro necesario a través de legumbres, frutos secos, semillas, cereales integrales y otros alimentos vegetales. Sin embargo, el hierro de los alimentos vegetales es hierro no hemo y su absorción es diferente de la del hierro presente en los alimentos de origen animal –como te cuento en este artículo.
Cuando se quiere valorar el estado del hierro, la ferritina suele ser mucho más informativa que pedir únicamente hierro sérico, ya que mide las reservas. Habitualmente se interpreta junto con el hemograma y otros parámetros relacionados con el metabolismo del hierro. Es especialmente relevante si existe cansancio persistente, menstruaciones abundantes, antecedentes de anemia, embarazo o una dieta poco variada. Un resultado de ferritina bajo no debe llevar automáticamente a tomar hierro por cuenta propia: hay que determinar la causa y valorar la suplementación con un profesional sanitario.
Vitamina D: no es un problema exclusivo de las personas veganas
La vitamina D merece atención independientemente del patrón alimentario. La exposición solar, la estación del año, la edad, la localización geográfica y otros factores influyen en sus niveles. La prueba habitual para valorar el estado de vitamina D es la 25-hidroxivitamina D [25(OH)D].
En una alimentación vegana se puede obtener de alimentos enriquecidos y los suplementos 100 % vegetales. La vitamina D3, a no ser que se indique explícitamente que es vegana, es de origen animal. No sucede lo mismo con la vitamina D2, que sí es de origen vegetal. Aquí puedes profundizar más sobre la vitamina D.
Calcio: qué tener en cuenta
Que el calcio en sangre sea normal no significa necesariamente que la ingesta de calcio de la dieta sea suficiente. El organismo mantiene el calcio sanguíneo dentro de unos límites estrechos y puede recurrir a las reservas corporales cuando es necesario.
Por eso, para valorar el calcio en una persona vegana es fundamental revisar la alimentación: bebidas vegetales enriquecidas; tofu elaborado con sales de calcio; determinadas verduras; legumbres; frutos secos y semillas y otros alimentos enriquecidos.
En personas con factores de riesgo concretos, el profesional sanitario puede valorar además la salud ósea y, si está indicado, solicitar una densitometría ósea.
Yodo y tiroides
El yodo es otro nutriente que requiere atención en las dietas veganas. La cantidad de yodo presente en los alimentos vegetales depende de la cantidad que contenga el suelo. Sin embargo, esto no significa que haya que hacerse una analítica de yodo de forma rutinaria.
En la práctica, suele ser más importante revisar de dónde procede el yodo de la dieta: por ejemplo, el uso adecuado de sal yodada o de suplementos cuando estén indicados. Si existen síntomas, antecedentes de enfermedad tiroidea o factores de riesgo, el médico puede valorar pruebas para determinar la función tiroidea, como la TSH, y otras determinaciones según el caso.
Zinc: ¿hay que analizarlo?
El zinc es un nutriente que también merece atención en una dieta vegetal. Las legumbres, frutos secos, semillas, cereales integrales y otros alimentos vegetales aportan zinc, aunque determinados componentes de estos alimentos pueden interferir en su absorción. Sin embargo, una determinación de zinc en sangre no es una prueba que haya que realizar rutinariamente a todas las personas veganas. Puede tener sentido valorarla cuando existen síntomas, una dieta muy restrictiva, problemas de absorción o sospecha clínica de déficit.
¿Y el omega-3?
Las personas veganas pueden obtener ALA a través de alimentos como las semillas de lino, chía, nueces y determinados aceites vegetales. Los niveles de EPA y DHA pueden ser menores que en personas que consumen pescado, y por eso las fuentes de omega-3 merecen atención en la planificación de la dieta. Existen suplementos veganos de Omega-3 que, por supuesto, no contienen aceite de pescado, sino que provienen de microalgas. Se puede valorar tomarlo cuando la ingesta de Omega-3 es baja. El hecho es que no existe una analítica rutinaria de EPA y DHA..
Una analítica básica puede ser suficiente
Para una persona adulta sana que sigue una alimentación vegana variada y correctamente planificada, no tiene sentido convertir la revisión nutricional en una lista interminable de pruebas. Siempre es necesario valorar la situación individual por parte de un profesional sanitario.
Hemograma: ayuda a detectar alteraciones compatibles con anemia, entre otras situaciones.
Ferritina: aporta información sobre las reservas de hierro.
Vitamina B12: especialmente importante en personas veganas, aunque puede ser necesario complementarla con otros marcadores para una valoración más completa.
25(OH)D: cuando existe indicación para valorar el estado de vitamina D.
Perfil lipídico y glucemia/HbA1c: no son pruebas “para veganos” pero forman parte de una valoración general de salud.
TSH y otras pruebas tiroideas: cuando existen síntomas, antecedentes o indicación clínica relacionada con la función tiroidea.
¿Cuándo merece especialmente realizar y revisar la analítica?
Hay situaciones en las que conviene prestar más atención al estado nutricional. Entre ellas:
- al comenzar una dieta vegana después de muchos años con otra alimentación
- si existen antecedentes de anemia o déficit de B12
- ante cansancio, debilidad u otros síntomas persistentes
- durante el embarazo o la lactancia
- en niños y adolescentes
- en personas mayores
- cuando existen enfermedades digestivas o problemas de absorción
- después de realizar dietas muy restrictivas
- cuando se han producido cambios importantes en el peso
- si se toman medicamentos que pueden afectar a determinados nutrientes
La valoración debe ser individualizada. No existe una plantilla a ser en cuanto a las analíticas para personas veganas que se deben realizar. La vitamina B12 merece especial atención, mientras que hierro, vitamina D, calcio, yodo, zinc y omega-3 deben valorarse teniendo en cuenta la alimentación y las circunstancias individuales. La mejor estrategia es llevar una dieta bien planificada, utilizar correctamente los alimentos fortificados y suplementos necesarios y consultar con un profesional sanitario cuando existan síntomas, factores de riesgo o dudas sobre el estado nutricional.
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