14 alérgenos

Los 14 alérgenos que debes conocer si eres vegano

Cuando una persona vegana empieza a leer etiquetas, hay una conocimiento especialmente útil: los 14 alérgenos de declaración obligatoria en la Unión Europea. La normativa europea obliga a identificar claramente estos alérgenos cuando están presentes en un alimento. En los productos envasados deben aparecer destacados dentro de la lista de ingredientes, por ejemplo en negrita, en mayúsculas, subrayado, con otro tipo de letra o mediante un color diferente.

Para una persona vegana, esta información puede convertirse en un atajo para detectar rápidamente algunos ingredientes de origen animal. Pero hay algo importante que tener claro: los 14 alérgenos no son una lista de ingredientes no veganos.

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¿Cuáles son los 14 alérgenos?

14 alérgenos

En la Unión Europea son:

  • Cereales que contienen gluten, como trigo, centeno, cebada y avena.
  • Crustáceos.
  • Huevos.
  • Pescado.
  • Cacahuetes.
  • Soja.
  • Leche y sus derivados, incluida la lactosa.
  • Frutos de cáscara.
  • Apio.
  • Mostaza.
  • Sésamo.
  • Dióxido de azufre y sulfitos, cuando superan los límites establecidos.
  • Altramuces.
  • Moluscos.

Leche y huevo: dos pistas sencillas

Si leemos leche, lactosa, suero de leche, lactosuero, caseína o ingredientes derivados de la leche, el producto no es vegano. Lo mismo ocurre con el huevo y sus derivados. Además, como estos ingredientes pertenecen a la lista de alérgenos obligatorios deben aparecer destacados en la etiqueta. Esto permite localizarlos rápidamente en las etiquetas.

Por ejemplo:

Harina de trigo, agua, aceite de oliva, LECHE, sal…

En este caso, el «LECHE» destacado nos permite identificar inmediatamente que el producto no es vegano.

Que no aparezca ningún alérgeno de origen animal no significa que el producto sea vegano

Los 14 alérgenos están pensados para proteger a las personas con alergias e intolerancias, no para indicar si un alimento es vegano. Por eso, un producto puede no contener ninguno de los alérgenos de origen animal y, sin embargo, incluir un ingrediente que no sea vegano.

Un ejemplo clásico es el E-120 o carmín, un colorante de origen animal. No pertenece a los 14 alérgenos. También encontramos ingredientes como determinados mono y diglicéridos de ácidos grasos (E-471), cuyo origen puede ser vegetal o animal y que requieren comprobar la información del fabricante. O sin ir más lejos: la miel.

¿Y si pone “puede contener leche”?

Aquí hay que distinguir dos cosas. Una etiqueta puede indicar que un producto contiene leche (o contiene huevo) porque la leche (o huevo) forma parte de la receta. En ese caso, evidentemente no es vegano. Pero también puede aparecer una advertencia como: “Puede contener trazas de leche/huevo”. Esta frase se refiere a la posible presencia accidental por contaminación cruzada, no a que la leche/huevo sea un ingrediente de la receta.

Esto es especialmente importante para no confundir veganismo con alergia: una persona con una alergia a la leche/huevo puede necesitar evitar determinados productos con riesgo de contaminación cruzada, mientras que el criterio vegano no tiene que ver con salud, sino con la presencia de ingredientes de origen animal.

¿Qué ocurre al comer fuera?

La normativa europea también contempla los alimentos no envasados, por ejemplo los que se sirven en restaurantes, cafeterías, panaderías o establecimientos de comida para llevar. La información sobre la presencia de los 14 alérgenos debe estar disponible para el consumidor. La forma concreta de proporcionarla puede variar según el establecimiento. Para una persona vegana esto ofrece una ayuda adicional, pero tampoco garantiza por sí solo que un plato sea vegano.

Si pedimos, por ejemplo, una ensalada y nos informan de que no contiene leche, huevo ni pescado, todavía tendremos que comprobar otros posibles ingredientes de origen animal, como miel.

¿Funciona igual en otros países?

No. La normativa sobre alérgenos no es idéntica en todo el mundo. En Reino Unido, por ejemplo, se mantiene actualmente una lista de 14 alérgenos prácticamente equivalente a la europea, incluyendo gluten, crustáceos, huevo, pescado, leche, soja, frutos de cáscara, cacahuetes, sésamo, mostaza, apio, altramuces, moluscos y sulfitos. También deben destacarse en la información sobre ingredientes de los alimentos envasados. En Estados Unidos, el sistema es diferente. La FDA reconoce actualmente nueve «major food allergens»: leche, huevo, pescado, crustáceos, frutos de cáscara, cacahuetes, trigo, soja y sésamo.

Esto significa que una etiqueta estadounidense y una europea pueden presentar la información de manera diferente y no debemos asumir que las mismas reglas se aplican en todos los países.

Una ayuda para comprar, pero no un “detector de apto para veganos

Para quien hace la compra en España, conocer los 14 alérgenos tiene utilidad práctica. Al ver LECHE, HUEVO, PESCADO, CRUSTÁCEOS o MOLUSCOS destacados en una etiqueta, podemos descartarlo rápidamente. Pero después debemos seguir leyendo. H

Porque el veganismo también obliga a prestar atención a ingredientes que no son alérgenos de declaración obligatoria: gelatina, carmín (E-120), miel, cera de abeja, algunos aditivos cuyo origen puede variar, determinados clarificantes utilizados en bebidas, etc.

En conclusión:

En la práctica, la mejor estrategia para una persona vegana es:

1. Buscar los alérgenos destacados.
Leche, huevo, pescado, crustáceos y moluscos, son los de origen animal.

2. Leer después la lista completa de ingredientes.
Ahí es donde se puede encontrar otros componentes de origen animal.

3. Si un ingrediente tiene un origen dudoso, consultar al fabricante.

4. En vinos, cervezas y otros productos en los que pueden intervenir coadyuvantes tecnológicos, buscar una certificación o indicación expresa de que son veganos.

Una etiqueta puede ayudarnos mucho, pero “sin alérgenos de origen animal” y “vegano” no significan exactamente lo mismo. Al final, el día a día hace que ya tengas fichados tus productos seguros y que vayas directamente a ellos, pero en vacaciones o cuando viajamos, se debe tener en cuenta este asunto.

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