Ir al supermercado siendo vegano supone pasar mucho tiempo leyendo etiquetas. Con el tiempo se convierte en algo más sencillo, casi automático, pero no te voy a engañar, si no indican apto para veganos o llevan algún sello vegano, a veces es un proceso tedioso e irritante. Y sí, da igual que lleves casi 20 años siendo vegana, como es mi caso, a veces sigues cometiendo errores. Mi intención con este artículo es que tengas una guía rápida para leer etiquetas. Así guárdalo y llévalo contigo.
Cuando nos ponemos frente a un producto, no vale con leer qué es. Me explico una de bolsa de patatas fritas que dice patatas fritas, no debería ser un problema, pero a veces te encuentras con sorpresas inesperadas. Por eso, hay que buscar la etiqueta y comprobar los ingredientes. En este artículo, voy a tener en cuenta los números E, los 14 alérgenos de obligatoria declaración en la Unión Europea y qué nos quieren decir cuando indican: puede contener, puede contener trazas o se ha elaborado en una fábrica en la que también se manipulan…
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No te quedes solo con la etiqueta frontal

Palabras como vegetal, sin carne o apto para vegetarianos» no significan necesariamente que un producto sea vegano. Lo más fiable es revisar la composición completa. En la Unión Europea, los ingredientes deben aparecer en la lista en orden decreciente de peso, incluidos los aditivos que correspondan.
Ingredientes y aditivos que conviene reconocer
E-120 o carmín. Es un colorante obtenido a partir de cochinillas. Puede aparecer en productos de color rojo, rosa o violeta.
E-471, mono y diglicéridos de ácidos grasos. Su origen puede ser vegetal o animal. El código E-471, por sí solo, no permite saber siempre de dónde procede. Si el fabricante no especifica el origen, puede ser necesario consultar directamente con la marca.
Lactosuero, suero de leche o whey. Procede de la leche y, por tanto, no es vegano. Puede encontrarse en productos en los que su presencia no resulta evidente, como determinados panes, dulces, chocolates o productos procesados.
Caseína, caseinatos y proteínas de leche. También son ingredientes de origen lácteo.
Gelatina. Se obtiene a partir del colágeno de tejidos animales y suele utilizarse en golosinas y postres.
Miel, cera de abeja y otros productos apícolas. Pueden aparecer en golosinas, suplementos y productos de confitería.
Vino y cerveza: el “ingrediente” que no aparece en la etiqueta
Aquí encontramos uno de los casos más complicados porque lo que necesitamos saber no aparece en la etiqueta, ya que no se considera un ingrediente, sino que es parte del proceso de clarificación de estas bebidas, y no permanece en el producto final.
Hay que tener en cuenta que las bebidas alcohólicas pueden utilizar coadyuvantes de origen animal durante el proceso de clarificación, como gelatina, caseína, clara de huevo o determinadas sustancias procedentes de animales (pescado). Por eso, cuando se trata de vino o cerveza, la ausencia de ingredientes animales en la etiqueta no siempre basta para confirmar que el producto es vegano. En estos casos, lo adecuado es buscar el sello vegano, una indicación expresa de «apto para veganos» o la confirmación del fabricante.
Y atención a los 14 alérgenos de declaración obligatoria
Existe otro recurso muy útil cuando leemos etiquetas: los 14 alérgenos que la legislación europea obliga a declarar cuando están presentes como ingredientes. Además, deben aparecer destacados tipográficamente dentro de la lista de ingredientes, por ejemplo mediante negrita, otro tipo de letra, estilo o color de fondo.
Estos son:
- Cereales que contienen gluten: trigo, centeno, cebada, avena, espelta, etc.
- Crustáceos
- Huevos
- Pescado
- Cacahuetes
- Soja
- Leche y sus derivados, incluida la lactosa, suero lácteo…
- Frutos de cáscara: almendras, avellanas, nueces, anacardos, pistachos, etc.
- Apio
- Mostaza
- Sésamo
- Dióxido de azufre y sulfitos, por encima de los límites establecidos
- Altramuces
- Moluscos
¿Por qué son una gran ayuda para una persona vegana?
Porque permiten localizar rápidamente algunos ingredientes de origen animal. Si en una etiqueta vemos huevo, pescado, leche, crustáceos o moluscos destacados, el producto evidentemente no es vegano. Pero hay que tener claro que los 14 alérgenos no son una lista de ingredientes animales. Que un producto no tenga ninguno de estos alérgenos destacados no significa que sea vegano. Por ejemplo, el carmín (E-120) no es uno de estos 14 alérgenos o la miel. Esta lista nos sirve para localizar algunos ingredientes de origen animal, pero no todos.
Una estrategia sencilla para hacer la compra
No hace falta memorizar una lista interminable. Se pueden seguir estos tres pasos:
- Primero: mira la lista de ingredientes. No te quedes únicamente con las palabras «vegetal» o «sin carne».
- Segundo: busca ingredientes de origen animal conocidos. Leche, lactosa, suero, caseína, huevo, gelatina, miel, carmín, pescado, etc.
- Tercero: presta atención a los ingredientes cuyo origen puede variar. Es el caso de algunos aditivos, como el E-471. Si no queda claro si son vegetales o animales, consulta al fabricante.
“Puede contener” no significa que lleve ese ingrediente
Las etiquetas pueden incluir advertencias como “puede contener trazas de leche”. Estas menciones hacen referencia al riesgo de presencia accidental por contaminación cruzada, no a que esos ingredientes formen parte intencionadamente de la receta. La Comisión Europea señala que este tipo de advertencias deben basarse en una evaluación del riesgo. Por tanto, para determinar si un alimento es vegano hay que diferenciar entre ingredientes utilizados en la elaboración y advertencias sobre posibles trazas.
Regla de oro: guía rápida para leer etiquetas
Si quieres saber si un producto es vegano, lee los ingredientes, no solo el frontal. Conocer unos cuantos nombres —E-120, E-471, gelatina, lactosuero, caseína, huevo, miel…— permite detectar buena parte de las sorpresas. Y cuando la etiqueta no sea suficiente, especialmente en productos como el vino, la cerveza o alimentos con aditivos de origen variable, la mejor opción es consultar al fabricante o buscar una certificación vegana. Así que cuando vayas a comprar, ten en cuenta esta guía rápida para leer etiquetas.
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